TRUCOS PARA VIAJAR MEJOR

 

        Después de muchos años viajando, de habernos equivocado muchas veces, de habernos llevado alguna que otra desilusión y de haber echado en falta montones de cosas que se nos habían olvidado, hemos aprendido algunos trucos que nos sirven para viajar mejor. Os ponemos unos cuantos y, si tenéis otros, nos los podéis mandar y los publicamos aquí.

 

Avión + Hotel

Caducidad de los pasaportes

Calcular el tiempo necesario para enlazar dos vuelos y no perder el segundo

Cosas que no se deben facturar bajo ningún concepto

Enchufes distintos en cada país

Llevar pareos en lugar de toallas

Pérdida de equipaje

Reservar billetes de avión, hoteles, coches, viajes combinados,… al mejor precio

Seguros de anulación de viajes

Transportar objetos frágiles sin que se partan

Volar con Ryanair y no morir en el intento

 

 

AVIÓN + HOTEL

 

            Casi todas las centrales de reservas ofrecen la opción AVIÓN + HOTEL, por la cual se contratan ambas cosas simultáneamente, es decir, que contratamos un viaje combinado. Es cierto que esta opción suele salir más barata que si se contratan el avión y el hotel por separado, pero ofrece un problema grave: si el vuelo llega al día siguiente al de salida (porque hacéis noche en vuelo o porque hacéis escala en algún sitio), el hotel os lo reservarán desde el día de salida y no desde el día de llegada, por lo que pagaréis la primera noche de hotel sin haberla utilizado.

 

            Si no os dais cuenta, porque confiáis en que al ser un viaje combinado las fechas están compaginadas, tendréis que pagar esa noche de hotel porque la central de reservas os dirá que la culpa es vuestra por no haberos fijado. Si os dais cuenta, tendréis que llamar a un carísimo teléfono 902 donde, después de teneros alrededor de 15 minutos a la espera, os atenderán y, se supone, que arreglarán el desaguisado. Es decir, ellos cometen el error, vosotros lo detectáis, y os toca a vosotros gastaros el dinero en el 902.

 

 

CADUCIDAD DE LOS PASAPORTES

 

        La práctica totalidad de los países que exigen a los extranjeros la presentación de un pasaporte para poder entrar en su territorio, exigen también que el pasaporte tenga una vigencia mínima de 6 meses contados desde el día en que se entra en el país. Es decir, que si queréis entrar en un uno de estos países el día 1 de enero, y el pasaporte os caduca el 30 de junio, no os dejarán entrar. Esto significa que, aunque los pasaportes se conceden por 10 años, en la práctica sólo sirven durante 9 años y medio, por lo que hay que renovarlos con tiempo.

 

        En las comisarías de policía de los aeropuertos de Barajas (Madrid) y El Prat (Barcelona) es posible conseguir un pasaporte exprés, siempre que lo solicitemos el mismo día del embarque. Hay que presentar el documento de la reserva del vuelo, una foto tamaño carné, el D.N.I. en vigor y pagar 25,00 €. En unos minutos nos darán un pasaporte con una validez de 6 meses y un par de días, perfectamente válido. Hay que tener en cuenta que este servicio no se presta en domingos ni festivos, y que los sábados cierran a las dos de la tarde. En Barajas, la comisaría está en la T4, planta 2ª (entrando a la izquierda y al fondo a la derecha); teléfono: 913 010 900. En el aeropuerto del Prat, el teléfono es 932 971 219.

 

        Hay países que exigen que la vigencia mínima del pasaporte sea de 6 meses contados, no desde el día en que se entra, sino desde el día en que se sale; no sabemos si las comisarías de los aeropuertos expiden pasaportes con mayor vigencia.

 

 

 

CALCULAR EL TIEMPO NECESARIO PARA ENLAZAR DOS VUELOS Y NO PERDER EL SEGUNDO

 

       Los que no vivimos en Madrid o en Barcelona, necesitamos muchas veces volar a una de estas dos ciudades y, una vez allí, enlazar con el vuelo internacional que nos llevará a nuestro destino. Otras veces, tenemos que volar hasta algún aeropuerto europeo donde enlazar con otro vuelo. Lo malo es que, si no calculamos bien los tiempos, podemos perder el segundo vuelo. ¿Cómo evitarlo?

 

       Supongamos que tenemos un vuelo, con la compañía A, que llega a una ciudad intermedia a las 10:00 horas, y otro, con la compañía B, que sale de la misma ciudad a las 13:00. ¿Será suficiente con tres horas de margen? Depende, vamos a ver la cruda realidad:

 

       Cuando dicen que el avión llega a las 10:00 horas, significa que a esa hora aterriza. A esto hay que sumarle:

 

a)     El tiempo de retraso con el que haya podido salir el avión.

 

b)    El tiempo que tarda el avión en circular lentamente por la pista hasta llegar al lugar donde bajan los pasajeros. Calculad 10-15 minutos.

 

c)     El tiempo que se tarda en coger el equipaje de mano y salir del avión (los que están en las primeras filas salen antes). Calculad de 5 a 15 minutos.

 

d)     El tiempo que se tarda en ir desde el avión a la terminal. Si salís por el pasillo extensible (llamados mangas o fingers) serán sólo unos segundos, pero si tenéis que bajar a la pista y subir a un autobús para que os lleve, podéis necesitar 10-15 minutos más.

 

e)     El tiempo que se tarda en llegar hasta la terminal desde la que sale el segundo vuelo. Aquí se van de 10 a 20 minutos, siempre que hayáis conseguido facturar en origen el equipaje para los dos vuelos; de no ser así, tendréis que ir a recoger el equipaje de la cinta (mínimo media hora) y luego caminar hasta el mostrador de facturación, hacer la correspondiente cola, facturar y conseguir las tarjetas de embarque (de 30 a 60 minutos).

 

f)     El tiempo que se tarda en pasar por el control de pasaportes y por el escáner de seguridad. Calculad de 5 a 30 minutos, según donde estéis, de donde vengáis, a donde vayáis y las colas que haya.

 

g)     El tiempo que se tarda en llegar hasta la puerta de embarque. Calculad de 10 a 20 minutos (si tenéis que ir a la terminal satélite de la T4 de Barajas, calculad 50 minutos).

 

h)     En temporada alta, los tiempos indicados se pueden duplicar.

 

i)       Estos tiempos están calculados para un aeropuerto importante, con mucha afluencia de aviones y pasajeros y en los que las distancias son considerables, ya que los enlaces suelen hacerse en este tipo de aeropuertos. Si el aeropuerto es pequeño y secundario, los tiempos, obviamente, se reducirán.

 

j)      No hay que olvidar que si el segundo avión sale a las 13:00 horas, la puerta de embarque la cierran 20-30 minutos antes, por lo que hay que llegar con antelación suficiente (a veces esperan al pasajero rezagado, pero no siempre lo hacen).

 

k)     Hay ciudades que tienen varios aeropuertos (Londres, París, Berlín, Moscú, etc.). En el caso de que el primer vuelo aterrice en un aeropuerto y el segundo despegue de otro, podéis necesitar varias horas para ir de un aeropuerto a otro, ya que no siempre están bien comunicados entre sí (salvo en taxi, que son carísimos).

 

Recordad que más vale perder el tiempo esperando horas en un aeropuerto que perder el avión y quedarnos sin vacaciones.

 

 

 

COSAS QUE NO SE DEBEN FACTURAR BAJO NINGÚN CONCEPTO

       Cuando viajamos en avión, hay una serie de cosas que no se deben guardar en el equipaje facturado, sino que hay que llevarlas siempre encima, ya que el equipaje facturado nos lo pueden perder (o robar en su interior) y nos quedaremos sin esas cosas. Aunque pueda parecer muy obvio, incluimos una relación de estos objetos:

 

 

 

ENCHUFES DISTINTOS EN CADA PAÍS

 

      Hay varios tipos de enchufes, totalmente incompatibles entre sí. Normalmente, en el mimo país todos los enchufes son iguales, pero es posible que el país al que vayamos tenga unos tipos de enchufes diferentes a los españoles, en cuyo caso no podremos enchufar ni recargar nuestros aparatos electrónicos (portátiles, móviles, libros electrónicos, baterías de la cámara, etc). La solución, obviamente, es comprar un adaptador, bien en el país de destino, bien aquí, en una tienda de electricidad. Incluso hay adaptadores universales, que sirven para cualquier tipo de enchufe. Lo habitual es que sólo podamos enchufar un aparato al mismo tiempo en el adaptador, por lo que si llevamos muchos, puede interesar cargar con más de un adaptador.

 

        También hay que tener en cuenta el voltaje de la corriente eléctrica, que también varia en cada país. Pulsando aquí se pueden ver los distintos tipos de enchufes y voltajes que hay en cada país del mundo.

 

 

LLEVAR PAREOS EN LUGAR DE TOALLAS

 

Desde hace tiempo, cuando salimos de viaje llevamos pareos en lugar de toallas, ¿por qué? Por varias razones: las toallas pesan, abultan, tardan en secarse (lo que hace que haya que guardarlas húmedas, cojan mal olor enseguida y lo trasladen al resto del equipaje) y no es sencillo lavarlas a mano.

 

En cambio, los pareos no pesan, no abultan, se secan enseguida y se lavan a mano en cualquier sitio, impidiendo así que huelan mal. Además, podemos llevar un par de ellos por persona y usar uno mientras se seca el otro. En algunos lugares (templos, palacios, recintos sagrados,…) prohíben la entrada a quien vaya "indecorosamente" vestido (pantalón corto, hombros al descubierto, etc.); si llevamos un pareo en la mochilita de mano, nos puede servir para cubrirnos y poder entrar.

 

Eso sí, para que los pareos sequen bien tienen que ser de algodón 100% y hay que cortarles los flecos ya que tardan en secarse. Tenemos un amigo que se seca con una gamuza superabsorvente, tipo "Spontex", que pesa y abulta todavía menos, pero esto ya es para nota.

  

 

PÉRDIDA DE EQUIPAJE

       Por fortuna, nunca nos ha pasado, pero conocemos a gente que después de esperar mucho tiempo en la cinta transportadora del aeropuerto, ha tenido que resignarse a quedarse sin su equipaje porque se lo han perdido. Junto a estas cintas, suele haber una oficina en la que se puede presentar la oportuna reclamación. Lo normal es que en un par de días te lleven el equipaje al hotel; otras veces, nunca más vuelves a verlo (es importante seguir las recomendaciones del apartado "Cosas que no se deben facturar bajo ningún concepto").

       Para paliar en lo posible los efectos negativos de esta pérdida, os explicamos algunos trucos:

 

 

 

RESERVAR BILLETES DE AVIÓN, HOTELES, COCHES, VIAJES COMBINADOS, ETC. AL MEJOR PRECIO

 

       Reservar en una Agencia de Viajes suele ser más caro debido, entre otras cosas, a que nos atiende un profesional (llamado "agente de viajes") que nos hace todas las gestiones, nos explica con detalle toda la letra pequeña que conlleva la reserva, nos da un trato personalizado, nos soluciona los problemas relativos al viaje que son de su competencia y, en caso de devolución, modificación o reclamación nos ayuda.

 

       Comprar en Internet suele ser más barato debido, entre otras cosas, a que el trabajo del agente de viajes lo tenemos que hacer nosotros (habrá que dedicar muchas horas navegando para encontrar buenas ofertas), tendremos que leernos muy bien la letra pequeña (un error frecuente es comprar un vuelo Madrid – Bangkok vía Londres, y no darnos cuenta que llegamos al aeropuerto londinense de Stansted, pero el avión a Bangkok despega desde el aeropuerto londinense de Heathrow, por lo que deberemos trasladarnos de un aeropuerto a otro, lo que no siempre es fácil ni barato; también tendremos que tener en cuenta los horarios porque podemos perder el avión a Bangkok), el trato es impersonal (o a través de un teléfono 902 carísimo) y, en caso de problemas o reclamaciones, suele ser complicado contactar con el vendedor.

 

       Las Centrales de Reservas son una gran ayuda, pero antes de comprar hay que comparar, ya que es habitual que haya diferencias de precios entre ellas por el mismo producto. Hay que tener en cuenta que al precio inicial hay que sumarle normalmente algunos gastos; el precio final es el que aparece en el momento en que nos piden que introduzcamos los datos de nuestra tarjeta. Al llegar aquí, hay que parar, abrir otra ventana en el navegador y buscar en otra Central de Reservas.

 

       La opción "Avión+Hotel", que presentan como un ahorro, puede ser más cara que si reservamos el avión y el hotel por separado, en la misma o en distintas Centrales de Reservas.

 

       Finalmente, hay que entrar directamente en la web de la compañía aérea, del hotel o de la empresa de alquiler de coches, ya que a veces tienen ofertas que no han recogido las Centrales de Reservas.

 

       En resumen: si no estamos acostumbrados a viajar por libre, queremos un trato personalizado, no podemos perder un montón de horas buscando ofertas y queremos que nos lo den todo bien atado, lo mejor es ir a la Agencia de Viajes del barrio para que nos haga las gestiones, aunque nos cueste más caro. Si, por el contrario, tenemos experiencia viajera, estamos dispuestos a dedicar varias tardes a navegar por Internet, somos lo bastante pacientes y meticulosos como para leernos toda la letra pequeña y no nos importa tratar con una máquina, podemos ahorrarnos mucho dinero haciendo las reservas por Internet.

 

  

 

 

SEGUROS DE ANULACIÓN DE VIAJES

 

        Contratando un viaje con bastante antelación se pueden conseguir importantes descuentos, aunque siempre nos queda la duda del "¿y si nos pasa algo y no podemos viajar?". Es habitual que al contratar el viaje intenten "colarnos" un seguro de anulación del mismo, que sólo cuesta 10-15 € y que hay que contratarlo al mismo tiempo que el viaje. Como es barato, mucha gente lo contrata "por si las moscas", sin leerse la letra pequeña, la que explica la cobertura.

 

        Luego les pasa algo, anulan el viaje y cuando reclaman al seguro les piden una cantidad ingente de documentación para, después de varias semanas, devolverles un pequeño porcentaje de lo pagado o, lo que es muy habitual, no devolverles nada alegando que la contingencia no estaba cubierta por la póliza.

 

        Los foros de viaje están repletos de comentarios de viajeros que han tenido mala experiencia con las compañías aseguradoras, ya que para que te devuelvan el dinero, poco menos que hace falta que te haya atropellado el Talgo, porque si "sólo" te ha atropellado un camión de 50 toneladas no lo consideran suficiente.

 

        Nosotros nunca hemos contratado un seguro de cancelación de viaje, preferimos arriesgarnos a que nos atropelle el Talgo, porque si sólo nos atropella un camión nos vamos de viaje, aunque sea en silla de ruedas y con el gotero puesto, que lo primero es lo primero.

 

 

 

TRANSPORTAR OBJETOS FRÁGILES SIN QUE SE PARTAN

 

Con frecuencia, cuando viajamos no podemos evitar comprar artesanía, cerámica, figuras de cristal, frascos de colonia y objetos frágiles en general. Aunque los envolvamos en ropa, si nuestro equipaje no es rígido, es muy probable que estos objetos se rompan bien porque alguien ha puesto una maleta muy pesada sobre la nuestra, porque en el aeropuerto le han dado un trato lamentable, porque accidentalmente nosotros mismos le hemos dado un golpe o por cualquier otro motivo. ¡Qué divertido es abrir el equipaje y ver que se ha roto la botella de aceite que llevábamos dentro!

 

La solución está en meter estos objetos en fiambreras de plástico rígido, ya que en caso de golpe, presión o maltrato a nuestro equipaje, las fiambreras absorberán el impacto. Nosotros llevamos varias de diversos tamaños (no pesan casi nada) y para que no ocupen espacio las llenamos de ropa (así, de paso, la llevamos más ordenada).

 

Cuando compramos un objeto frágil, lo envolvemos en ropa y lo metemos dentro de una fiambrera. Funciona.

 

  

 

VOLAR CON RYANAIR Y NO MORIR EN EL INTENTO

Las compañías aéreas de bajo coste (low-cost) en general, y Ryanair en particular, han revolucionado en los últimos años los viajes en avión, debido a que sus precios son bastante más baratos que los de las compañías convencionales. Sin embargo, no hay foro de viajes que se precie que no incluya varios hilos con quejas sobre Ryanair. Es cierto que hay casos en los que la culpa es de Ryanair (retrasos, pérdidas de equipajes, trato incorrecto dispensado por su personal, suciedad en los aviones,…), pero la mayoría de las veces la culpa es del viajero porque no se ha leído bien la letra pequeña o, lo que es peor, porque se la ha leído pero ha intentado "hacerse el listo" y lo han pillado.

       Hay que tener muy en cuenta que las condiciones de Ryanair son muy diferentes a las que estamos acostumbrados, que están claramente detalladas en su página web, que nos exigen declarar que las conocemos (por lo que hay que molestarse en leerlas) y que no nos van a aplicar las condiciones de las compañías convencionales.

       Vamos a analizar estas condiciones tan particulares para evitarnos pasar un mal rato:

Compra de billetes: Sólo pueden comprarse en su web o en su centro de llamadas, aunque algunas Centrales de Reservas también los venden. Hemos observado que algunos Touroperadores incluyen vuelos con Ryanair en sus viajes combinados. Más información en su web.  

 

Precio del billete: Al precio inicial del billete hay que sumarle una serie de recargos que lo encarecen. Estos recargos pueden ser:

    Obligatorios:

    Facturación en línea: 6,00 € por persona y trayecto.

    Cargo UE261: 2,00 € por persona y trayecto.

    Impuestos / Tasas: cantidad variable; a veces es 0,00 €, a veces son más de 24,00 €.

 

    Voluntarios:

    Se pueden ver aquí.

 

Facturación en línea e Impresión de la tarjeta de embarque: Esto es MUY IMPORTANTE: entre 15 días y 4 horas antes de que salga el vuelo de ida, hay que volver a entrar en la web de Ryanair e imprimir la tarjeta de embarque. Si tanto el vuelo de ida como el de vuelta se encuentran dentro de este periodo de 15 días, al realizar la facturación en línea se pueden imprimir ambas tarjetas de embarque simultáneamente. Si nos presentamos en el aeropuerto sin ella, tendremos que pagar un suplemento de 40,00 € (hay una sentencia de un tribunal declarando ilegal esta práctica, pero Ryanair la ha recurrido, por lo que se sigue aplicando ya que la sentencia no es firme). Este servicio está disponible hasta 4 horas antes de la salida prevista del vuelo. Ryanair suele enviar un correo electrónico, unos días antes de que salga el vuelo, recordando que hay que imprimir la tarjeta de embarque, pero conviene no fiarse porque no están obligados a mandar el correo. Cuando los pasajeros lleguen al aeropuerto con sus tarjetas de embarque imprimidas online, pueden dirigirse al mostrador de facturación para facturar sus maletas o, si sólo viajan con un equipaje de mano, directamente al control de seguridad (escáner). Esto hace que las colas para facturar fluyan con mucha rapidez. En la web de Ryanair se explica detalladamente este proceso.

 

Equipaje para facturar: Se puede facturar un máximo de dos bultos por pasajero; cada uno de ellos puede pesar un máximo de 15 kg. o de 20 kg., según hayamos decidido (y pagado) al hacer la reserva o la facturación en línea. Los kilos de más se pagan aparte, a razón de 20,00 € por kg. y son absolutamente inflexibles: si te pasas aunque sólo sea 1 kg., tienes que pagarlo. Además, los pesos máximos son independientes para cada bulto, es decir, que si habéis contratado facturar dos maletas de 15 kg. y una de ellas pesa 10 kg. y la otra 16 kg., tendréis que pagar el kilo extra de la segunda maleta (o sacar cosas de ésta y meterlas en la primera). Ryanair, a diferencia de otras compañías, no cuenta dos maletas con un peso máximo conjunto de 30 kg., sino dos maletas con un peso máximo individual de 15 kg. cada una. Lo mismo sucede cuando viajan dos personas en la misma reserva, cada una con una maleta: no permiten sumar el peso máximo de las dos maletas, sino que las pesan de una en una, y si alguna se pasa, hay que pagar. Las plazas de bebé no sirven para transportar equipaje facturado. En la web de Ryanair está todo explicado.

Los mostradores de facturación cierran 40 minutos antes de la hora de salida prevista del vuelo (otras compañías cierran 30 minutos antes, pero Ryanair lo hace 40 minutos antes, por lo que hay que llegar con tiempo o perderemos el vuelo).

 

Equipaje de mano: Muy importante: Sólo permiten llevar un único bulto de equipaje de mano por pasajero, cuyo peso, además, no debe exceder los 10 kg. y tener unas dimensiones máximas de 55 x 40 x 20 cm. Una mochilita o una maleta pequeña es un bulto, una cámara de fotos es otro bulto, un ordenador portátil es otro bulto, un bolso de señora es otro bulto, una bolsa de plástico con la compra que acabamos de hacer en la Duty Free del aeropuerto es otro bulto,… y sólo permiten uno. Lo explican claramente en su web. Si se acude a la puerta de embarque con más de un bulto de mano, o si dicho bulto sobrepasa el peso y las medidas permitidas, Ryanair puede cancelar la reserva sin devolución del importe o denegar el embarque. En algunos aeropuertos, y si tienen personal disponible, permiten llevarlo en la bodega del avión previo pago de 35,00 € por bulto extra. El peso del equipaje de mano no suelen comprobarlo, pero el volumen y el número de bultos sí (aunque a veces dejan pasar un segundo bulto, conviene no fiarse). Las plazas de bebés no permiten llevar equipaje de mano (aunque se puede llevar un cochecito o carrito de forma gratuita). Lo que sí se puede hacer (y a veces no queda más remedio) es llevar puesta toda la ropa que queramos con los bolsillos llenos de cosas. Aunque no están obligados a hacerlo, Ryanair suele mandar un correo electrónico, unos días antes de la salida del vuelo, recordando sus condiciones para llevar equipaje de mano. Además, al hacer la facturación en línea aparece una pantalla en la que es obligatorio confirmar que "Acepto las restricciones de equipaje en cabina de Ryanair". Es decir, que lo avisan al hacer la reserva, luego envían un correo electrónico recordándolo y, finalmente, al hacer la facturación en línea exigen aceptar estas condiciones; bueno, pues a pesar de esto, hay quien llega al mostrador de embarque con más de un bulto, o con un uno más grande de lo indicado, y luego se cabrea si no lo dejan embarcar.

 

Documentos identificativos: Hay que tener en cuenta tres cosas que están explicadas en la web de Ryanair:  

1.    Ryanair sólo acepta como documentos identificativos el D.N.I. o el Pasaporte. No acepta permisos de conducir, tarjetas electorales o de residencia, libros de familia, documentos de identificación marítima, un informe de la policía (expedido en caso de pérdida de documentos de viaje o robo), tarjetas de identificación militar, etc. Tampoco aceptan documentos identificativos caducados o dañados.

2.    Los menores de 16 años (incluidos los bebés) también deberán llevar su propio D.N.I. o su propio Pasaporte o estar incluidos en el pasaporte válido del progenitor con el que viajan. No aceptan el Libro de Familia, ni siquiera en vuelos dentro del territorio español. Si queréis volar con Ryanair con vuestro bebé de, pongamos por caso, Jerez a Madrid, tendréis que sacarle previamente el D.N.I. o el Pasaporte o incluirlo en el vuestro. Otras compañías sí aceptan el Libro de Familia, pero Ryanair no.

3.    Los datos de los documentos de viaje de los pasajeros (incluidos niños y bebés) deben introducirse durante el proceso de reserva y durante el proceso de facturación en línea. En cada trayecto, los pasajeros deberán presentar el documento de viaje válido y la tarjeta de embarque en línea en el punto de control de seguridad del aeropuerto y en la puerta de embarque. El documento ha de ser el mismo, no podemos facturar usando el número del D.N.I. y luego presentar el Pasaporte.

 

Asientos: El espacio entre asientos es el mínimo exigido por la Ley, no se pueden reclinar, no tienen bolsillo ni redecilla para guardar cosas, no tienen hilo musical ni proyectan películas durante el viaje. Vamos, que son incómodos, aunque como sólo vuelan por Europa y por Marruecos, los trayectos suelen durar entre 2 y 3 horas. Otra característica de Ryanair es que los asientos no se reservan ni se asignan, sino que cada cual se sienta donde quiere o puede (igual que en el metro). Ryanair ofrece, previo pago de 4,00 € por trayecto, la posibilidad de contratar el servicio de Prioridad de Embarque, que permite entrar en el avión antes y garantizarse una ventanilla o ir sentado junto a su acompañante. Luego entra el resto de los pasajeros que suelen ponerse en cola con bastante antelación para coger buen sitio. Las primeras filas de asientos las reservan para familias que viajan con niños, para que no vayan separados. El equipaje de mano se guarda en los compartimentos que están sobre los asientos y tienen el mismo tamaño que el de las compañías aéreas convencionales.

 

Durante el vuelo: Se pueden usar aparatos electrónicos salvo al aterrizar o despegar. Cualquier cosa que pidas, aunque sea agua, te la cobran. Ofrecen comprar comida, bebida, tabaco, merchandising variado, papeletas para un sorteo,… Aunque han lanzado el globo sonda de que van a cobrar 1,00 € por usar el baño, lo cierto es que no lo están aplicando (de momento). Los pasajeros que intenten fumar a bordo en un avión de Ryanair tendrán prohibido volver a viajar con Ryanair. En su web hay más información.

 

Niños y bebés:

 

Asistencia especial: En su página web explican cómo pueden volar las personas que necesiten una asistencia especial.

 

Reclamaciones: Afortunadamente, nunca hemos necesitado presentar una reclamación contra Ryanair, pero hemos leído en diversos foros que, en caso de problemas, la atención que prestan es bastante deficiente. En su web dan alguna información al respecto. En caso de conflicto, los pasajeros están sometidos a los tribunales de Irlanda, ya que ahí es donde radica la Compañía. Es justo decir que Ryanair está considerada una de las compañías aéreas más puntuales de Europa (algunos años ha ocupado el nº 1 en el ranking europeo de puntualidad) y una de las que menos equipajes pierde.

 

Resumen: Nadie ofrece duros a cuatro pesetas. Volar con Ryanair cuesta menos que con las compañías aéreas convencionales, pero también ofrece menos. Sus condiciones son diferentes a las del resto de las compañías aéreas, especialmente en lo relativo a la impresión de tarjetas de embarque, al equipaje (tanto al facturado como al de mano) y a los documentos identificativos. La mayoría de las quejas contra Ryanair que se leen en los foros de viajes, están escritas por pasajeros que querían disfrutar de las mismas condiciones que ofrecen las compañías convencionales, bien por desconocimiento de las condiciones especiales de Ryanair, bien porque se creen muy listos y se cabrean cuando los pillan. En estos mismos foros, es frecuente leer comentarios del tipo: "Si no te gusta Ryanair, no vueles con ellos, así yo lo tendré más fácil para conseguir un vuelo barato".